sábado, 19 de enero de 2019

Entrevista con: FEDERICO VIEYRA

Jugador clave en el Ademar, por su lanzamiento zurdo de 9 metros y solidaridad en defensa, Fede se muestra tal cual siente su apasionado Handball, ser parte de la Liga ASOBAL y un referente en el seleccionado argentino.  


¿Cuándo comenzaste a sentir que el deporte iba a significar algo destacado en tu camino?

– Lo empecé a notar a partir de cadetes-juveniles. Cuando en 2005 y 2007 juego los mundiales Juveniles, ahí comencé a darme cuenta que quería vivir el deporte profesionalmente. Sabía que para eso tenía que ir a jugar afuera y mi papá me decía que si quería ir a Europa a vivir de esto, primero tenía que terminar los estudios secundarios. Una vez terminado eso podía decidir lo que realmente quería. Así que a esa edad, a los 16, 17 años, fue el punto de inflexión que me llevó a pensar en una carrera en el deporte a través del handball.

– Los años en Vicente López fueron moldeando tus características. ¿Qué entrenadores destacás de aquella etapa?

– La etapa formativa es sumamente importante. Yo hice las inferiores en Vilo, desde los siete años hasta los 19, cuando me fui a Torrevieja, en febrero del 2008. Creo que todos los entrenadores te enseñan y en las diferentes etapas tuve la oportunidad de tener muy buenos técnicos. Desde Sergio Gutiérrez, quien me llevó al handball de Vilo y tuve en las categorías más chicas, hasta Cattore que fue mi DT en cadetes y juveniles, siendo muy importante. Fueron todos fundamentales como así también Germán Barceló, al que tuve en Juniors y Liga. Cada uno me fue enseñando diferentes aspectos del handball. Al principio, cuando es recreativo, te enseñan a pasar y recibir. Luego vas creciendo y se hace hincapié en las posiciones y el sistema de juego, ya se comienza a jugar con defensas 6-0 o 5-1. Con lo que me quedo en todas las etapas es la enseñanza que han tenido sobre los valores y el compromiso. El ser constante y responsable en el entrenamiento. Sin todos estos valores no se puede llegar a una Selección porque es donde la exigencia es mayor, y ni hablar de poder llegar a jugar y ser profesional, lo que te permite vivir de esto. Es algo donde debe primar el respeto hacia dirigentes, técnicos, compañeros y la gente que acompaña.

– Con apenas 20 años, y luego de llegar a jugar en Liga, diste el salto al Viejo Continente. ¿Cómo se dio ese paso? De qué manera lo viviste?

– Eso se dio luego de tener un gran 2007, donde jugaba en la Liga de Honor de Argentina. Pude salir campeón de una Liga Nacional con un equipo que se formó en Córdoba para jugar ese torneo. Fue un año bisagra porque me tocó participar en el Panamericano Junior en Viña del Mar, donde salimos campeones. Luego llegó el Mundial Juvenil de Bahrein donde salimos cuartos. En estos dos últimos torneos fui elegido mejor lateral derecho. Luego fuimos a Macedonia a jugar el Mundial Junior y allí había entrenadores españoles mirando jugadores y surgió la posibilidad de ir a Torrevieja, con Manolo Laguna. La razón por la que me termino yendo es por la Selección y por los mundiales que fui jugando. En referencia a de qué manera lo viví, fue una experiencia buena: al principio tenía miedo de irme lejos de casa, a un país que no conocía, solo y con 19 años. Una ayuda muy importante fue que allí estaba Sebastián Simonet con quien había jugado en juveniles. Sabía que iba a ser una gran ayuda tener otro argentino ahí. Con mucha ilusión, termino yendo por tres meses a entrenar con un equipo de Asobal. Para mí era una prueba y sabía que si no me gustaba me volvía, ya que no tenía un contrato firmado, y la verdad que se dio todo de lujo: la ciudad muy bien, me ayudó Seba a adaptarme, luego vino Diego (Simonet) también, y terminé firmando un contrato por tres años. Todo esto me ayudó mucho a madurar, administrarme, tomar mis propias decisiones en el día a día y crecer en lo personal.

– Comenzaste a jugar en el BM Torrevieja para luego pasar por el BM Huesca, ¿cómo fue la adaptación por aquellos tiempos?

– La adaptación fue más en Torrevieja, ya que al pasar a Huesca ya conocía los clubes y la dinámica de ser profesional. Al comienzo uno viene de su club en la Argentina, donde jugás pero no deja de ser amateur. Al ser profesional, las cosas van cambiando. En ese sentido, Manolo Laguna me supo llevar de a poco en un comienzo donde jugaba pocos minutos y hay que aprovecharlos de la mejor manera, mostrándote, pero sabiendo que hay un juego, hay un orden: tus compañeros generan cosas para vos y al mismo tiempo vos debés generar cosas para tus compañeros. Son los primeros meses hasta que te acostumbrás.

– ¿Qué incorporaste a tus características, al jugar en España primero y en Francia luego?

– El balonmano español es más técnico-táctico: dónde atacar, en qué momento. Cuando se hace una acción hay diferentes opciones y toma de decisiones. Por ahí es un juego más estudiado, las cosas se hacen por algo, para generar un resultado. En el francés, el juego es más físico, más de correr, de uno contra uno, más aguerrido y rápido. Esas son las diferencias y lo que se va aprendiendo de cada uno.

– Siempre tuviste gran identificación con las selecciones argentinas, desde los primeros momentos. ¿Cuáles son los momentos que recordás con mayor intensidad?

– Desde 2003 que he estado con las selecciones en Cadetes, Juveniles, Juniors hasta la Mayor. Los momentos intensos fueron varios pero resalto el Mundial Juvenil 2007 y el Mundial Junior 2009. Fueron momentos personales muy gratificantes por haber sido incluido en la Selección ideal de esos mundiales. Y en la Mayor cuando en el Panamericano de Guadalajara sacamos medalla de oro y pudimos clasificar para un Juego Olímpico. Y lo máximo fueron los dos Juegos Olímpicos, mucho más el de Londres porque impactaba lo que estábamos viviendo, era algo nuevo para todos. Entrar a la Villa los primeros días te daba una adrenalina por conocer todo, cómo está organizado, ver otros atletas y vivir la ceremonia inaugural que llena de emoción.

– ¿Qué te aportaron los diferentes entrenadores en la Selección?

– En principio la Selección es un contacto previo con el profesionalismo, porque entrás en una dinámica muy importante, con muchas responsabilidades, donde se juegan torneos, hay mucha exposición mediática, jugás finales y eso va formando al jugador para manejar la presión cuando se llega al profesionalismo. Todos los entrenadores con su experiencia te van aportando sus ideas, tácticas y formas de juego. Ellos van haciendo que el jugador vaya completando sus características.


– Estuvieron de gira en Francia ¿qué expectativas te genera y que destacás de Manolo Cadenas?

– Hacer una gira por Francia hace que lo importante haya estado en poder estar juntos, entrenar, seguir evolucionando en el juego y en lo que nos haya pedido Manolo. Es muy importante no dejar pasar mucho tiempo, porque cuesta agarrar el ritmo entre todos y tener entrenamientos nos permitirá llegar bien al Mundial. Queremos tener revancha del Mundial de Francia donde no nos fue bien. Manolo nos ha aportado fundamentalmente el orden y una forma diferente de jugar. También lo que se vio en los últimos partidos, que rotamos constantemente, todos tenemos participación y eso hace que tengamos un equipo largo. Una defensa más aguerrida con muchas disuasiones, también es de destacar.

– Yendo a la actualidad, Ademar León está haciendo historia con argentinos en el equipo. Contame qué significa jugar con ellos, qué te aporta cada uno y cómo están en la ASOBAL?

– Desde que llegamos a jugar al León, con Gonzalo (Carou) el primer año y luego el siguiente año que vino Seba (Simonet), fuimos evolucionando año a año. El primero quedamos terceros. Al siguiente, el objetivo era clasificar a la Champions y salimos segundos. Esto hizo que tuviéramos la exigencia de, mientras jugabas con equipos poderosos de Europa y con viajes constantes, mantener la segunda plaza en la Liga Asobal, cosa que logramos y fue fundamental para hacer que el equipo vuelva a estar en los primeros planos.
Este año queremos repetir como mínimo lo que hicimos el año pasado en Champions, pasando de ronda y jugar un play off con el primero o segundo del otro grupo y ver si podemos llegar a octavos. Y en la Liga Asobal continuar peleando arriba para entrar en copas europeas. En cuanto a mis compañeros argentinos, los conozco mucho. Con Seba hice mis primeros tres años en Torrevieja. Hemos compartido departamento, así que somos muy amigos. Con Gonzalo coincidimos en Francia en 2014/15. Este es el quinto año que jugamos juntos y te aporta mucha visión de juego, experiencia. En defensa es fundamental tenerlo al lado porque te guía, te ayuda. Seba de central es el que maneja los hilos y el que genera cosas para poder tener lanzamientos como lateral.

– ¿Qué soñás para lo que viene?

– Lo que soñamos aquí en León es arrebatarle algún título al Barcelona, tal vez en una competición corta como la Copa Asobal o la Copa del Rey. Poder llegar a una final con ellos y tener un título sería un sueño. A nivel Selección, soñamos con volver a estar en un Juego Olímpico, poder llegar a Tokyo 2020… Y ¿por qué no? ¡Soñar con un diploma olímpico!

Gracias enormes Fede!
Ric Debeljuh



ENTREVISTA CON: ELKE KARSTEN

FIGURA DEL BERA BERA Y LA SELECCIÓN ARGENTINA


En enero de 2016, Elke Karsten decidió dar el salto a Europa, firmando para el Club Málaga Costa del Sol. Hoy, más de dos años después, disputa una nueva temporada con el Balonmano Bera Bera, uno de los equipos top de España  Acaban de ganar el derecho a participar en la EHF de balonmano femenino, tras eliminar de forma merecida al Dunajvaros húngaro hace unos días.

Ha de jugar contra el histórico equipo croata del Prodavka Vegeta, con el Craiova rumano y el Falster Handboll danés.  Los dos primeros pasarán a los cuartos de final en esa liguilla, que empieza el 6 de enero y finaliza el 10 de febrero.
. Hablamos con ella sobre sus inicios en el Alemán de Quilmes y las expectativas para todo lo que viene.


– ¿Cómo te acercaste al handball?
– Empecé a jugar al handball porque mi hermana más grande ya jugaba. La entrenadora de categoría inferiores nos preguntó si queríamos empezar porque necesitaban jugadoras más chicas.

– ¿Tuviste jugadores a seguir como ejemplos?
– No, soy un poco rara con eso, no tengo jugadores a seguir o alguno que haya tomado como ejemplo. Creo que al ver mucho handball fui mirando y sacando cosas de cada jugador que veía.

– ¿Cómo fueron tus años de formación?
– Fueron años muy buenos la verdad. Para mí era un juego donde la pasaba muy bien y donde tenía a mis amigas siempre diciéndome que había que divertirse mientras se jugaba, porque esto no deja de ser un juego.

– ¿Qué técnicos te ayudaron a crecer?
– Todos los técnicos que tuve me ayudaron a crecer mucho. Cada uno me enseñó diferentes cosas y eso es muy importante y estoy muy agradecida a todos por lo que me enseñaron.

– ¿Qué momentos te hicieron dudar de seguir?
– Los momentos en los que realmente dudé en seguir jugando fue cuando me lesioné las dos rodillas. También cuando jugaba en juniors y Liga, y entrenaba con mayores y juniors en la Selección, viajar y todo me saturó de tanto handball y no lo estaba disfrutando: esa fue también una de las veces que realmente pensé en dejar de jugar por un tiempo.

– El apoyo de la familia ha sido importante…
– Más que importante, siempre digo que sin mi familia no podría haber llegado a ningún lado. Sentirte acompañada y que estén con vos en todo momento es lo más importante, y no solo eso sino que la familia es la que va, a estar siempre que la necesites para todo.

– ¿Cuál es el recurso que mejor explotás dentro de la cancha?
– Creo que lo mejor de mi juego es el lanzamiento exterior, y estoy segura que se puede mejorar en cualquier lugar, siempre y cuando uno se lo proponga. Pero la realidad es que también, para dar el salto de calidad, hay que jugar en Europa.

– Llegaste a la Selección, ¿qué te ha dado jugar con un grupo de excelencia?
– Jugar en la Selección me dio muchas cosas. Jugar y entrenar con un grupo de excelencia todos los días te ayuda a crecer mucho en lo deportivo, aunque yo siento que también crecí como persona.

– ¿Esperabas el salto a España?
– Sí, siempre quise jugar en Europa, y sabía que España era un buen lugar para empezar porque es el mismo idioma y la vida es muy parecida a la de Argentina.

– Contame tu experiencia en San Sebastián…
– Mi experiencia en San Sebastián la temporada pasada fue muy buena. La verdad es que me sentí muy cómoda con el equipo y con todo y seguro que esta temporada va a ser mucho mejor. El club es muy bueno, se entrena muy bien: el equipo, el DT y todos son muy buenos y siempre están para darte una mano en lo que necesites.

Cómo está el Bera Bera, y que opinás de la zona que les ha tocado?
Creo que el equipo está sólido, y la verdad que el grupo es complicado pero estimo que cualquier otro grupo iba a ser igual.

Cómo están para el torneo que disputará la Selección Argentina en Brasil?
Estamos muy bien. Por suerte nos pudimos acoplar rápido las que estábamos en el exterior. Y temenos claro el objetivo principal que es clasificar al mundial!

– ¿Cuál es tu próximo sueño?
– A nivel club, ahora es poder clasificar en la fase de grupos de Champions y poder ganar los torneos que juguemos. A nivel Selección sería poder volver a clasificar a un Juego Olímpico.



Gracias Elke!
Ric Debeljuh

viernes, 18 de enero de 2019

ENTREVISTA2: JUAN BAR "UNLU NO TIENE TECHO"


ENTREVISTA CON: SERGIO CREVATIN
Se retiró un histórico pivot y un símbolo de Lomas, quien probablemente seguirá ligado al club que lo tiene como un enorme referente.

– Mirás hacia atrás… ¿Qué hay de aquel pibe que se acercó al handball?– Básicamente sigo siendo el mismo, con la misma pasión pero año a año con mayor experiencia.
– ¿Cómo fue tu recorrido hasta llegar a jugar en Liga?– Fue bastante rápido. Jugaba en el colegio hasta que a fines de mis 16, de la mano del entrenador Juani D’alesio, llegué a Lomas. Comencé a entrenar fuerte y al tiempo empecé a tener mis 10 minutos en Liga, casi sin darme cuenta.
– ¿Qué técnicos te ayudaron a formarte?– De todos los técnicos que tuve he aprendido algo. Obviamente algunos me marcaron más que otros. Por haberlos tenido mas tiempo y conocerlos mejor, Juan D’alesio y Mauricio Torres son dos ejemplos de esto.
– ¿Cuál es la clave para ser un jugador de primera línea?– La constancia, las ganas de superarte día a día. Esforzarte, nunca rendirte. Tener la cabeza bien clara para saber cuál es el objetivo a lograr. Después está el talento y la capacidad propia. Pero con lo que mencioné anteriormente, cualquiera puede llegar a ser un jugador importante.
– ¿Cómo fue representar a la Argentina a nivel selecciones y qué te dejó cómo jugador?– No hay nada comparable con jugar para la Argentina. Para mí fue un orgullo representarla cada vez que me tocó estar. Como jugador, me ha hecho más completo.
– A tu criterio, ¿qué cualidades no pueden faltarle a un pivot?– Tener buen porte, ser rápido, inteligente, fuerte. Creo que básicamente tener esas cualidades para llegar a ser un pivot completo.
– ¿Qué momentos resaltás en tu carrera?– Hay un montón de momentos y de recuerdos después de tantos partidos jugados. Pero algunos son: mi debut en la Selección, tanto en la Junior como en la Mayor. El Panamericano y el Mundial de Qatar 2015, así como los campeonatos que disputé me han dejado momentos lindos y otros no tanto. A nivel club, el Súper 4 del 2015, donde teníamos un gran equipo y llegamos a semifinales con un muy buen nivel.
– ¿Cómo ves el nivel del handball argentino de cara al futuro?– En general apunta más a la velocidad y a la fuerza física. Al handball argentino lo veo como un proceso que va bien encaminado. Hay que pensar la cantidad de jugadores argentinos que son requeridos por el handball internacional y seguir trabajando para consolidarlo.
– ¿Pensás en seguir ligado al handball?– Si, obviamente, y sobre todo durante el año pasado, que no estuve jugando por un tema de lesión, me dieron ganas de seguir ligado desde otro lado, que puede ser como entrenador. De hecho, este año empecé el curso para ver si puedo dar una mano en una experiencia que me entusiasma.
– Sos un referente en Lomas, tenés personalidad y experiencia, ¿comenzaste a soñar con ser técnico del club algún día?– Me gustaría en algún momento poder trabajar en el club, dando un poquito de lo que fui aprendiendo en mi carrera y devolviéndole a Lomas todo lo que me permitió compartir con su gente. Me interesaría comenzar con los chicos para darle los aspectos técnico-tácticos que necesiten según la edad, ya que están en un momento clave para desarrollarse como jugadores.
– Este año ha sido especial, subieron, se mantuvieron y hasta jugaron el Súper 7. Habrán disfrutado terminar cumpliendo una buena competencia…– Creo que fue un año excelente para Lomas. Nos costó un poco a comienzo de año, pero pudimos ir superándonos hasta concluir una buena temporada.
– Sergio, de aquí en más, ¿cuál sería tu camino por recorrer en lo personal y un deseo a futuro?– De aquí al futuro, seguir ligado al deporte que tanto amo y brindarle a los chicos y al club lo que fui aprendiendo a través de mi carrera. ¡Soy un agradecido al handball!
Gracias enormes! Ric Debeljuh


jueves, 17 de enero de 2019

Entrevista con: GUILLERMO MILANO
"Antes que motivar, hay que empezar por no desmotivar"



– ¿Cómo y cuándo te acercaste por primera vez al handball?
– Empecé a jugar en el Colegio Manuel Dorrego a los 10 años, cuando se formó la escuela de handball.
– ¿Cuál fue tu trayectoria cómo jugador?– Jugué en Dorrego hasta juveniles, después en Liga de Honor en Deportivo Merlo en 1992, Afalp en el ’93 y luego volví a Dorrego. En el año 1999 fui a jugar a UGA, un club Armenio en Liga de Honor.

– ¿En qué momento comenzaste a pensar en ser director técnico?
– En el año ’91 le dije a Fernando Capurro: “Me gustaría ser entrenador algún día”. Él me respondió: “Empezá a trabajar con los mini”. Así que ahí fue el comienzo. Pero en 1992 la escuela de handball se disolvió, yo estaba jugando en Merlo, y de tener más de 100 jugadores nos quedamos sin nada. Ahí me llaman un grupo de chicos para volver a rearmar todo y desde ese días hasta la fecha sigo dirigiendo.– 

¿Cuáles son, a tu criterio, las virtudes básicas de un buen entrenador?
– Lograr que los jugadores tengan ambición, hay que contagiar el entusiasmo. Jugar a enseñar, jugar a ganar. Realizar los sueños que uno tiene y amar lo que hacés. En nuestro medio, donde prima el amateurismo, es muy importante ser trabajador, no pensar en que si gano por 10 o 20 lo haría mejor o peor. Trabajar es la principal herramienta que tiene un entrenador, y motivar es el discurso que todos aplican. Pero antes de empezar a motivar, tenés que empezar por no desmotivar.

– ¿La idea de juego se adapta al plantel con el que se cuenta?
– Es imprescindible ajustarlo a las virtudes y limitaciones de los tuyos. De eso se trata, que el juego que planteás en cualquiera de las cuatro fases se apoye en las potencialidades de tus jugadores y además las destaque. Es importante minimizar a la vez los defectos.

– Has sido desde 1992 un referente del trabajo de Dorrego. ¿Cómo fueron los primeros pasos allí, qué trabajo proyectaste y cómo fue la evolución del mismo?
– Bueno en primer lugar continué el legado de Fernando Capurro, quien fue el creador de la escuela de handball y plasmó las bases para que hoy esto sea lo que es. Yo me encontré con la escuela desarmada y con siete jugadores en el ’92 y de a poco empezamos a crecer. Soñé con llegar a jugar en inferiores A y subir a Liga de Honor y lo logramos en el año 1994 y 2001, respectivamente. Parecía una utopía. Hasta que en el 2004 decidí cambiar y me fui a SAG Polvorines, dejando a Dorrego en Liga de Honor y con una estructura bien armada. En ese momento empezaron a reemplazarme algunos entrenadores y siempre se mantuvo un buen trabajo. Me fui, pero seguí jugando, y además siendo padre de un jugador, incluso con mi pareja ahí. Así que el contacto era fluido. Pude dejar a Dorrego en Liga de Honor, conseguí el Gimnasio José Hernández, lo puse en condiciones para jugar y para entrenar. También la conexión con el Colegio San José, ya que trabajo hace 20 años para los hermanos Maristas. Pero con el trabajo de Rubén Busolín, de a poco se empezó a sumar más gente, más entrenadores, chicos de más colegios. Hay que recordar que cuando se empezó éramos todos alumnos. La posibilidad de contar con seis canchas, ya que se sumó el Polideportivo Gorki Grana para entrenar y jugar, facilita que todos entrenen en cancha entera tres o cuatro veces a la semana. Sumar un preparador físico a todas las categorías como Mateo Poli, la incorporación del Negro (De La Quintana) a dirigir las mujeres, más un grupo de entrenadores jóvenes que trabajan muy bien en la formación… Todo un conjunto de cosas que, sumadas, terminan de coronar este presente magnífico.

– Imagino que ver ambas Ligas coronándose campeonas debe resultarte algo especial…
– Es algo muy fuerte por supuesto. Empecé a los 10 años ahí, dejé mi vida, gané mucho y perdí también. Hoy lo disfruto desde afuera y me pone feliz por el resultado deportivo y por la cantidad de afectos que tengo dentro de la institución, que es mi casa. Estudié ahí 12 años, primaria y secundaria, y sigo desde el primer día en que se formó la escuela de handball. Me pone contento además por Rubén, ya que aposté por él desde que era joven, primero como jugador después como entrenador. Con eso no me adjudico absolutamente nada, solo me pone feliz.

– Además, está presente el orgullo de padre, ya que tu hijo Ramiro se destaca incluso en la Selección Juvenil Argentina.
– El orgullo no es que esté en la Selección porque hoy está y mañana quizás no. La realidad es que es un ejemplo de un logro personal, algo que muchos lo valoran, otros no tanto. Él jugó al fútbol en Boca y en la filial del Barcelona. Yo ya descartaba que juegue al handball y disfrutaba de verlo. Pero un día decidió solo dejar el futbol, y se dedicó a jugar a este deporte. Él tiene claro algo que yo le inculqué siempre, y es que todo se puede lograr con sacrificio. Por más que esté en desventaja con el resto, lo podés reemplazar con otras cosas, pasión, autoestima, entender que para ser bueno tenés que entrenar mucho. Lo ayudé a enfrentar su tema con la mano, naturalizándolo. Él nació con la pelota en la mano, yendo a mis entrenamientos desde los dos años. Siempre lo estimulé porque quería que se desarrolle lo mejor posible, pero la verdad es que el superó las expectativas.


– Yendo a tu labor junto a las selecciones, has dirigido las categorías Cadetes, Juveniles y Juniors. ¿Cómo han sido esas experiencias?
– Imaginá que lograr un cuarto puesto en un Mundial Juvenil más un sexto puesto en Junior es algo difícil de olvidar. Fueron muchos años espectaculares al lado de Dady (Gallardo). Por esas categorías pasaron jugadores muy buenos, muchos llegaron a la mayor otros no, pero fueron claves para lograr esos resultados históricos.
– ¿Notás cambios en el nivel de juego desde tus comienzos dirigiendo Liga, en 2001, y la actualidad local?
– El deporte cambió y todo el mundo lo sabe. Lo físico es determinante, pero la evolución fue acompañada de la mejora técnica y táctica individual. El jugador es más rápido porque ejecuta y resuelve mejor. También el reglamento ayudó: la implementación del saque rápido, el pasivo, incluso el jugar con siete (que reconozco que no me gustó al principio, hoy lo veo mejor que antes, pero pierde la esencia del juego). Hay cada vez menos espacios libres y eso no mejora el juego, incluso goles con el arco vacío que, si bien tiene emoción, se pierden acciones de contraataque. Con respecto a la actualidad local fue importante la competencia internacional. Desde el año 2005 que se viaja a todos los Mundiales, Panamericanos, y eso mejoró la mentalidad y la calidad de muchos jugadores, muchos viajaron a Europa. Y por último la televisación ayuda muchísimo, todos se preocupan por dar una buena imagen, se ven videos, se estudia más, aunque no lo suficiente.

– Formaste parte de una etapa junto a Dady Gallardo donde hubo varios logros. ¿Cómo definís esos años?
– Como una década imborrable para el handball argentino que espero se pueda superar. Haber logrado puestos importantes en Mundiales y buenos resultados contra equipos de primer orden a nivel mundial. La clasificación a segunda ronda en varios mundiales, tanto juveniles, junior y mayores, es algo muy difícil de lograr. Todos los equipos en los mundiales tienen un gran nivel, aunque algunos acá no lo entienden. Por eso hay que valorar más lo que se hizo en ese proceso.
Gracias enormes!
Ric Debeljuh